Es un programa de ayudas para compensar los gastos térmicos ocasionados a los consumidores más vulnerables por el uso de la calefacción y el agua caliente o cocina.
Se concede automáticamente a aquellos que también reciben las ayudas para la luz (Bono Social Eléctrico). Por tanto, no es necesario que el consumidor presente ningún tipo de documentación para beneficiarse de él.