Las entidades bancarias tienen la obligación en España de ofrecer una cuenta básica, totalmente gratuita, a aquellas personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad o están en riesgo de exclusión financiera.
Estas cuentas están exentas de comisiones y no obligan a la contratación de ningún producto extra.
Tanto su apertura como su cierre son gratuitos, al igual que el depósito y la retirada de efectivo. Además, permiten realizar operaciones mediante una tarjeta de débito o prepago, con un límite de 120 movimientos anuales.
La cuenta será gratuita durante un periodo inicial máximo de dos años desde la fecha de su reconocimiento. Este periodo puede reducirse en caso de que la entidad pueda acreditar que ya no existe riesgo de exclusión financiera. En caso de que sigan existiendo las mismas causas de vulnerabilidad económica, la gratuidad de la cuenta se prorrogará por sucesivos periodos de dos años.