El Transporte Sanitario es un derecho que tienen las personas enfermas o accidentadas cuando necesitan asistencia sanitaria del Sistema Nacional de Salud, en centros propios o concertados, cuando por imposibilidad física u otras causas exclusivamente clínicas, no puedan utilizar transporte ordinario para desplazarse a un centro sanitario o a su domicilio tras recibir la atención sanitaria correspondiente, en caso de que persistan las causas que justifiquen su necesidad. Los pacientes pueden ir acompañados cuando la edad o situación clínica del paciente lo requiera.